Algunas teorías tradicionales en psicología, como conductismo, cognitivismo, y psicoanálisis, se centran en causas ambientales, procesos mentales, y fuerzas del inconsciente, entre otros, para entender la experiencia humana. A mediados de la década de 1960, e influenciado por tradiciones orientales y el descontento con los valores científicos tradicionales, se originó la psicología Humanista. Junto con este enfoque humanista de la psicología y por el creciente interés en el estudio de las experiencias más allá de los límites humanos o comprensión, surgió el campo de la psicología Transpersonal. La raíz latina “trans,” en la palabra “transpersonal” significa más allá, a través de, mientras que la raíz latina, “persona” significa máscara o personalidad. La psicología transpersonal es una disciplina que aborda todas las dimensiones de la experiencia humana buscando revelar la persona detrás de la personalidad.

Este enfoque no sólo integra las dimensiones emocional, mental, física y social, consideradas separadamente por la psicología tradicional, sino que además incorpora la dimensión espiritual. Así, mientras que enfoques tradicionales pueden limitar la comprensión de la experiencia humana a dimensiones aisladas (e.g., emoción, pensamiento), el enfoque transpersonal intenta comprender los seres humanos desde un punto de vista holístico.

La psicología transpersonal no sólo estudia lo que es observable y medible, sino que también abarca las experiencias que no son cuantificables (e.g., experiencias religiosas, estados alterados de conciencia, experiencias humanas excepcionales). Estos son fenómenos que, aunque no siempre reconocidos, son parte de la vida humana. Psicología transpersonal incorpora tradiciones occidentales y orientales para proporcionar un potente modelo de la naturaleza, desarrollo, e integración humana. La psicología transpersonal no debe confundirse con parapsicología. Mientras que la parapsicología se inclina hacia el conocimiento científico tradicional de la experiencia humana, la psicología transpersonal incluye también el conocimiento de la naturaleza de la vida, así como el significado de la experiencia humana.

El punto de vista transpersonal proporciona herramientas alternativas (e.g., imaginación, intuición, focalización, yoga, meditación, y arte entre otros) para acceder a la complejidad de la experiencia humana al tiempo que reconoce su inmensidad e inefabilidad. El punto de vista que la psicología transpersonal tiene de la psique es más amplio que el de la psicología tradicional, ya que abarca cuerpo, mente y espíritu, sin privilegiar una sobre la otra e incluye la relación de uno con los demás y con la naturaleza.

La psicología transpersonal explora fenómenos tales como experiencias místicas, unitivas, estados alterados de consciencia, percepción no ordinaria, y trascendencia. Central a los intereses de la psicología transpersonal es la experiencia de transformación personal, el “sello real de lo transpersonal” (Daniels, 2005, p. 54) como Michael Daniels llama el aspecto transformador de la vida ordinaria.

La terapia transpersonal explora los retos en la vida de un cliente desde un punto de no-patológico y sin prejuicios donde el terapeuta es igual al cliente y reconoce la interrelación entre ellos a nivel de la conciencia pura. Desde este punto de vista, el terapeuta no está en una posición superior al cliente y escucha con una actitud de profundo respeto, autenticidad y empatía profunda, que puede conducir a revelaciones, tanto para el terapeuta y el cliente.